FIB 2015 : La impresión de lo asimilado.

Lo que viene a continuación va a ser un intento (al fin) de resumir mis impresiones de lo vivido en el Festival Internacional de Benicàssim de este 2015. Ni me voy a ceñir demasiado a una cronología ni a un orden, simplemente va a tratarse de una valoración de impresiones positivas (y negativas) sobre la 21º edición del festival levantino de viernes a domingo, ya que sobre el jueves os hablé en esta entrada.

Empiezo con Nunatak o ‘la prometedora juventud’. Tengo siempre largos debates con algunos amigos sobre mi gusto por lo nacional, pero los de Murcia se ha convertido en uno de mis recientes argumentos  ganadores. Los descubrí en el SOS 4.8 y me parecieron un concepto totalmente distinto a lo que estoy acostumbrada en la actualidad. Los volví a ver en el tempranero horario del viernes y sigo con ganas de verlos en una sala con el tiempo suficiente para su disfrute.

kaiser chief 3

Kaiser Chief o ‘el exceso de protagonismo’. Soy muy fan de la gente que conecta con el público y se encarga de hacer un concierto que vaya más allá de lo evidente, pero los excesos siempre son odiosos y el histriónico Wilson me pareció pasado de vueltas. Se subió encima de todos los bafles y agarró todas las cámaras posibles dándole rienda suelta a su lado más showman y egocéntrico. Sonaron, engancharon y llenaron el escenario de Las Palmas a rebosar dando uno de los mejores directos de la noche y eso no es cuestionable.

La Bien Querida
La Bien Querida sigue ofreciendo contrastes apetecibles fieles a sus principios, pero no consiguieron atraer al exigente público británico. El resto disfrutamos de su efectivo y sencillo espectáculo, algo más frío del ofrecido en el Festival de les Arts.

Venia con muchas ganas de ver en directo a Palma Violets y no me parecieron estar a las alturas de mis expectativas: guitarreo y gritos planos desde el garaje de casa ante un público internacional entregadísimo.

Palma Violet5

Para desatar la locura está siempre dispuestos The Prodigy. Británicos alcoholizados (como mínimo) y desenfrenados saltando al unísono y disfrutando del espectáculo fácil que ofrecen y que aunque es más que sabido, nunca decepciona.

Una de las perlas de la noche del sábado fue sin duda, Darwin Deez, aunque no todo iban a ser buenas noticias: coincidían en horario con Los Planetas, así que entre el disfrute y la huida, vi el inicio de su bolo. Empezaron con uno de sus bailes con el famoso tema Constellations, qué manera de arrancar y de hacer algo brillante, fácil y motivante. Me quedé con ganas de verlos en pleno auge.

IMG_4420

No vamos a hablar demasiado de una transformación de lo internacional a lo nacional porque me parece desmesurado, aunque sí podemos hablar de una adaptación de mercado y/o capital invertido. Aprovechar el tirón de grupazos como Vetusta Morla y lo que podía ser una ‘decepción’ se transforma en un regalo o una suerte. Un Pucho reivindicando su asistencia en este gran festival y delante, un público entusiasmado y enloquecido. Algo más arriesgado es cuando colocas a Los Planetas como predecesores de Blur. Tan arriesgado como divertido de observar: todos los asistentes extranjeros con cara de ‘WTF’ cuando los peninsulares lo dimos todo con Señora de las alturas o Pesadilla en el parque de atracciones. Como siempre, a mi me parecieron en su línea: no brillan por lo espectacular, pero si por el agite interior que provoca un viaje en el tiempo.

Blur5

Cuando se te ofrece un cabeza de cartel del nombre de BLUR las expectativas son altísimas y Albarn es últimamente el encargado de superarlas. Aunque no sorprenden, encantan. Aprovechan el contexto ideal: presentan disco y exhiben el buen estado de forma de Damon de una manera superlativa. No hay mucho más que añadir, es siempre una suerte poder asistir a un espectáculo hipnótico como es estar delante del señor Albarn. Llenazo absoluto y repaso por sus mejores temas, momentazo con Song 2. Lo contundente de imaginar que no siendo su mejor día, son jodidamente superiores al resto.

 Vetusta Morla fue una de las grandes sensaciones del festival, las ganas de Pucho de gustarnos eran palpables. Intensidad durante todo el bolo e incluso me pareció brillante el modo en el que Pucho salió del escenario cabreadísimo porque no le dejaron terminar con la canción que aún quedaba en el repertorio. Ante un público eufórico y coreante, no tuvieron más remedio que volver a salir y acabar con el tema que había quedado pendiente. Lo de Vetusta es algo así como una metáfora de la vida: los sigo desde 2008 dónde descubrir Valiente y Copenhague en una pequeña sala de Barcelona fue algo parecido a una bendición. La evolución de su musicalidad es estratosférica y Pucho ha crecido y evolucionado con ello. Da gusto sentir lo que transmiten unas letras tan poéticas como pegadizas de algo tan parecido a lo cotidiano.

VETUSTA 4

 Por otro lado, mi decepción fue FFS + The Sparks. Ni me parecieron emocionantes, ni se asimilaron al nivel que me contaban los compañeros que los vieron en el Cruïlla de Barcelona. Fueron solamente evidentes y a medio camino de lo esperado ofreciendo algo aceptable aprovechando el tirón del pasado y la reciente cooperación.

Un festival de este tipo te ofrece la posibilidad de abarcar entre horas y escenarios a nuevos grupos no tan conocidos. Uno de los descubrimientos del domingo fueron los mejicanos Little Jesus, tomé nota para poder seguirlos las pista de cerca, no sonaron nada mal.

portishead

Antes del concierto de Portishead conocí a un chico de Barcelona que me contaba que había bajado a Benicàssim solo para ese concierto. Cogía un tren antes y después del mismo y me hablaba con devoción del grupo británico. Yo aún no los había visto en directo, luego lo entendí todo. Es cierto que para un público con todo un fin de semana de conciertos a sus espaldas, conectar con Beth Gibbons no es tarea fácil. Se limita a hacer estrictamente su trabajo: dejarse la voz en el escenario sin demasiada simpatía pero con una fuerza magnética difícil de asimilar. Un disfrute para los amantes de lo experimental y una experiencia para quien no haya estado nunca en un concierto de este tipo. Sobredosis de multimedia y agite sin demasiadas novedades, ya que no sacan disco desde 2008 . Un ensamblaje místico que instrumentalmente pasa por encima a muchos de sus semejantes cabezas de cartel.

A algo se le puede llamar fin de fiesta o su sinónimo Joe Crepúsculo. ¡Madre mía! Al salir del concierto de Portishead y con todo el interior removido, nos sentamos a volver a la calma las pulsaciones  y con la expectativa de ver qué nos ofrecía el directo de Joe. Lo variopinto de los asistentes sobre y bajo el escenario era como mínimo, digno de análisis.  Y empezando con un “hoy todas tus cosas buenas salen a la luz” arrancó el espectáculo: acompañados por Tomasito y Nacho Vigalondo entre otros amigos, ofrecieron algo fuera de serie: ritmos bailables y pegadizos que llevaron nuestro FIB al fin de una manera memorable.

En resumidas cuentas, un FIB con nombres propios: Florence + The MachineBlur y Portishead.

¡Nos vemos en 2016!

Texto y fotografías: Elisa Sanjuan · @indie_polis

IMG_4218

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s